Es importante mencionar que, las personas que reciban la aplicación de Candid#1, durante el mes siguiente no podrán colocarse otra vacuna ni gammaglobilina.
Además de esta inmunización, a los trabajadores rurales se les recomienda realizar una higiene cuidadosa, principalmente de las manos, cada vez que haya frecuentado lugares donde puedan vivir los roedores; usar calzado cerrado y ropa que cubra todo el cuerpo cuando concurra al campo; usar guantes al trabajar, en especial al manipular partes de maquinarias agrícolas.
Por otra parte, se recomienda mantener desmalezados los alrededores de la vivienda y realizar el control de roedores en el ámbito doméstico y peridoméstico para evitar su presencia. También, hervir las verduras recolectadas, conservar los alimentos en recipientes cerrados y evitar introducir tallos, hojas o granos en la boca.
Audio: María Eugenia Vittori, Área de Epidemiología.
Se trata de una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Junín. Se manifiesta en una extensa región que abarca parte de la provincia de Buenos Aries, Santa Fe, Córdoba y La Pampa; y afecta fundamentalmente a pobladores o trabajadores rurales, donde habitan las especies de roedores silvestres (Calomys musculinus) que actúan como reservorio del virus.
Esta especie de roedor construye sus nidos en los campos cultivados, en malezas del borde de los alambrados, vías férreas, aguadas de los molinos, bordes de ríos, arroyos y banquinas de los caminos que atraviesan las localidades.
El virus se encuentra presente en la saliva, la orina y la sangre de estos roedores y el hombre se contagia al estar en contacto con el medio ambiente contaminado. Las posibles puertas de entradas del virus Junín al organismo humano se da a través de pequeñas heridas de la piel o mucosas. El contagio interhumano es excepcional.
La enfermedad se caracteriza por fiebre y alteraciones de la sangre, neurológicas, renales y cardiovasculares que, sin tratamiento, puede evolucionar hacia la muerte en un lapso de una a dos semanas.
El comienzo es inespecífico, con decaimiento, falta de apetito, dolor de cabeza y fiebre moderada. A los días se agregan dolores musculares, articulares, en el abdomen y detrás de los ojos, mareos, náuseas y vómitos.
Pueden presentarse hemorragias en nariz o encías. Los signos neurológicos frecuentes son irritabilidad, somnolencia y temblores.
Ante la presencia de alguno de estos síntomas, los cuales se pueden confundir con otras enfermedades como dengue, se recomienda concurrir al centro de salud más cercano.



