De cara al viernes, el panorama será muy parecido, con máximas que se ubicarán entre los 26 y 27 grados en la región.
El viento continuará soplando del noreste y con intensidad débil, con ráfagas que podrían alcanzar entre 25 y 30 kilómetros por hora, mientras que el cielo se mantendrá entre algo y parcialmente nublado.
Para el sábado y domingo se prevé nubosidad variable en la zona, con momentos de cielo parcialmente nublado.
El sábado tendría temperaturas máximas cercanas a 24 o 25 grados, aunque se advierte que la región estará muy al límite de un sistema de inestabilidad. Este frente avanzaría entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, afectando principalmente la zona cuyana y el oeste de la provincia de Córdoba, donde sí podrían registrarse precipitaciones.
Sin embargo, en el centro de la provincia el resto del sábado se presentaría con cielo variable y sin fenómenos significativos.
Para el domingo, se espera cielo entre parcial y mayormente nublado, con temperaturas máximas que inicialmente se ubicarían entre los 24 y 26 grados.
No obstante, el ingreso de viento norte más intenso podría generar un ascenso de la temperatura, permitiendo que las máximas lleguen incluso a los 26 o 28 grados.
En esta jornada se prevé además viento más fuerte, con ráfagas que podrían alcanzar cerca de los 55 kilómetros por hora.
De acuerdo al informe meteorológico, la inestabilidad regresaría entre lunes y martes, cuando podrían registrarse chaparrones o lluvias aisladas en la región.
Este período inestable finalizaría el miércoles, con el ingreso de un sistema de aire más frío acompañado por viento sur, lo que favorecería una mejora en las condiciones del tiempo.




