Santa Rosa de Calamuchita y Villa General Belgrano muestran una fuerte expansión de servicios y propuestas turísticas. En los últimos años se multiplicaron los parques temáticos y las alternativas destinadas a los más chicos, un segmento que históricamente encontraba menos opciones en esta zona de las sierras.
El cambio acerca, en algunos aspectos, la oferta turística de Calamuchita a la que tradicionalmente propone Villa Carlos Paz.
Otro punto destacado es la construcción de la nueva rotonda de acceso a Villa Rumipal. Se trata de una obra esperada en un sector de intenso tránsito y especialmente complejo por el ingreso y egreso de vehículos con lanchas.
La Ruta 5 continúa siendo uno de los grandes desafíos. El crecimiento turístico y poblacional vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de extender la autovía desde Almafuerte hacia Embalse.
En jornadas de fuerte movimiento, el tramo comprendido entre el paredón de Embalse y El Quebracho se transforma en un verdadero cuello de botella.
También se observan trabajos y nuevas construcciones en la salida de Embalse hacia Santa Rosa, especialmente en inmediaciones del paredón. El sector, tradicionalmente vinculado a puestos gastronómicos y ventas regionales, comienza a mostrar una puesta en valor y una mayor organización del paseo peatonal.
Algo similar ocurre en la zona de El Torreón, donde el crecimiento comercial obligó a ordenar estacionamientos y mejorar la circulación en un punto particularmente peligroso de la ruta.
Amboy, Villa Amancay, Villa Yacanto, El Corcovado y Villa del Parque son algunos de los lugares donde el desarrollo inmobiliario resulta cada vez más visible.
Hay loteos, viviendas prefabricadas, construcciones con contenedores y nuevos proyectos habitacionales. La posibilidad de acceder a terrenos financiados impulsó la llegada de nuevos propietarios, especialmente desde la pandemia.
Sin embargo, el crecimiento también expone una preocupación: la infraestructura no siempre avanza al mismo ritmo.
El abastecimiento de agua, la recolección de residuos, el mantenimiento de calles y los desagües aparecen como desafíos centrales para localidades que recibieron una verdadera explosión poblacional en pocos años.
El riesgo es claro: crecer sin planificación puede generar problemas difíciles y costosos de resolver en el futuro.
En materia gastronómica, las sierras presentan una amplia variedad de precios y promociones. Los menús y pizarras permiten comparar antes de ingresar y existen alternativas para compartir en familia sin encontrar diferencias desmedidas respecto de otras ciudades de la provincia.
En el mercado inmobiliario ocurre algo similar. En Villa General Belgrano pueden encontrarse propiedades desde valores cercanos a los 55 mil dólares, aunque también existen desarrollos de alta gama que alcanzan cifras muy superiores.
Almafuerte y Embalse tampoco quedan afuera del fenómeno. Nuevas viviendas, loteos y construcciones comienzan a modificar sectores que durante años permanecieron prácticamente sin cambios.
Embalse continúa siendo uno de los grandes puntos de referencia para los turistas de Buenos Aires y Santa Fe. El lago y las montañas mantienen una enorme capacidad de atracción.
Sin embargo, el centro de la localidad y algunos sectores tradicionales muestran el paso del tiempo y la necesidad de inversiones.
La situación del complejo hotelero vuelve a generar interrogantes. Se trata de un predio de enorme valor turístico, con infraestructura deportiva, pileta y espacios privilegiados que durante décadas estuvieron vinculados al turismo social.
Su futuro aparece como una de las grandes cuestiones pendientes. Provincia o inversión privada, pero con una coincidencia: el lugar necesita una urgente puesta en valor para evitar que continúe deteriorándose.
Las sierras de Córdoba conservan intacta su belleza incluso en invierno. Pero detrás del paisaje hay algo más.
Calamuchita está cambiando.
Crece el turismo, aparecen inversiones, se multiplican los loteos y surgen nuevas propuestas. El gran desafío será acompañar esa transformación con rutas, servicios y planificación.
Porque el crecimiento ya llegó. Ahora falta ordenarlo.




