Con el objetivo de brindar herramientas para la planificación del sector agropecuario y el manejo de los recursos hídricos, el reconocido meteorólogo Leonardo De Benedictis expuso un completo informe climático ante productores rurales y autoridades que participaron de las asambleas del Consorcio Caminero Nº 083 y del Consorcio Canalero Cauce Nuevo.
Durante su presentación, explicó que el escenario climático para los próximos meses muestra señales compatibles con el desarrollo de un evento El Niño de fuerte intensidad, situación que históricamente estuvo asociada a precipitaciones por encima de los valores normales en la región de Hernando y gran parte del centro del país.
De Benedictis repasó campañas anteriores en las que el fenómeno El Niño tuvo una fuerte incidencia, como 1982/83, 1997/98 y 2015/16.
Según indicó, los registros históricos muestran que durante esos eventos las localidades cercanas a Hernando recibieron lluvias superiores a los promedios habituales, en algunos casos ampliamente por encima de los valores normales.
Por ese motivo, explicó que el objetivo del informe no fue generar alarma, sino aportar información que permita tomar decisiones con anticipación.
El especialista aclaró que durante julio y agosto las precipitaciones continuarán siendo escasas, como es habitual para esta época del año.
En septiembre comenzará a observarse un incremento gradual de las lluvias, aunque todavía sin un cambio significativo a nivel regional.
"Lo importante no es analizar una tormenta puntual, sino entender la tendencia que muestran los modelos climáticos", explicó.
Según los modelos de largo plazo, el escenario cambia de manera importante a partir de la primavera.
El trimestre octubre-noviembre-diciembre presenta una probabilidad mucho mayor de registrar lluvias superiores a los promedios históricos en Córdoba.
Incluso, De Benedictis señaló que no sería extraño que durante noviembre o diciembre se produzcan eventos de precipitación capaces de dejar importantes acumulados de agua en pocas horas.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que necesariamente vaya a ocurrir una situación extrema, sino que aumenta considerablemente la probabilidad de ese tipo de fenómenos.
Uno de los aspectos más relevantes del informe fue la diferencia entre frecuencia e intensidad.
El meteorólogo explicó que no necesariamente lloverá muchos más días que lo habitual.
Lo que sí muestran los antecedentes y los modelos climáticos es una mayor posibilidad de tormentas intensas, capaces de descargar grandes volúmenes de agua en períodos muy cortos.
Ese comportamiento ya se observó durante otros eventos fuertes de El Niño registrados en Argentina.
De Benedictis insistió en que los pronósticos estacionales deben interpretarse como una herramienta para la planificación.
"La información sirve para prepararnos. No estamos diciendo que vaya a ocurrir una catástrofe, sino que aumenta el riesgo y, por lo tanto, conviene trabajar con anticipación", remarcó.
Precisamente ese fue uno de los principales mensajes compartidos durante las asambleas de ambos consorcios.
El informe climático acompañó el planteo realizado por el presidente de ambas instituciones, Diego Benso, quien durante las asambleas convocó a los productores a avanzar en la sistematización de los campos, mejorar la conservación de suelos y ordenar el escurrimiento del agua.
Desde el Consorcio Caminero y el Consorcio Canalero señalaron que, ante un escenario con mayor riesgo de lluvias intensas, la prevención será clave para proteger los caminos rurales, reducir el impacto de los excesos hídricos y preservar la producción agropecuaria.
El mensaje final fue claro: todavía hay tiempo para prepararse, pero las decisiones deben comenzar a tomarse ahora.




