Cada 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1972 con el objetivo de concientizar sobre la importancia de proteger los recursos naturales y promover acciones que permitan garantizar un desarrollo sostenible para las generaciones futuras. El medio ambiente comprende el conjunto de elementos naturales y sociales que hacen posible la vida: el aire, el agua, el suelo, la flora, la fauna y las relaciones que las personas establecen con su entorno. Su cuidado se ha convertido en uno de los mayores desafíos globales debido al crecimiento poblacional, la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Argentina es uno de los países con mayor diversidad ecológica de América Latina. Posee selvas, bosques, humedales, montañas, estepas y extensas áreas marinas. Sin embargo, enfrenta importantes desafíos ambientales.
El país experimenta un aumento sostenido de las temperaturas medias y una mayor frecuencia de fenómenos extremos como sequías prolongadas, inundaciones intensas, olas de calor y tormentas severas.
En los últimos años, las sequías han afectado fuertemente a las regiones agrícolas, impactando en la producción de granos y en la disponibilidad de agua.
La pérdida de bosques nativos continúa siendo una preocupación, especialmente en las regiones del Gran Chaco. La expansión agrícola y ganadera ha reducido significativamente la superficie forestal en varias provincias del norte argentino.
Argentina posee importantes reservas de agua dulce, pero enfrenta problemas vinculados a la contaminación de ríos y arroyos por residuos urbanos, industriales y actividades productivas.
Cada argentino genera en promedio más de un kilogramo de residuos por día. El tratamiento y reciclado de esos residuos continúa siendo uno de los principales desafíos para municipios y gobiernos provinciales.
El país alberga más de 10.000 especies de plantas y miles de especies animales. Muchas de ellas se encuentran amenazadas por la pérdida de hábitat, la contaminación y la caza ilegal.
La provincia de Córdoba posee una enorme riqueza ambiental, representada por las Sierras Grandes, los bosques serranos, los salares, las lagunas y una importante diversidad de fauna y flora.
Sin embargo, también enfrenta problemáticas que requieren atención permanente.
Uno de los principales desafíos ambientales cordobeses es la conservación del bosque nativo.
Se estima que actualmente queda menos del 5% de los bosques originales que cubrían gran parte del territorio provincial antes de la expansión agrícola y urbana.
Los remanentes más importantes se encuentran en las Sierras de Córdoba y en sectores del norte provincial.
Los bosques cumplen funciones esenciales:
Los principales reservorios de agua de Córdoba son:
La provincia depende fuertemente de las precipitaciones para abastecer de agua potable a las ciudades y sostener la producción agropecuaria.
Las sequías registradas entre 2020 y 2023 demostraron la vulnerabilidad de estos sistemas frente al cambio climático.
Los incendios constituyen una de las mayores amenazas ambientales de Córdoba.
Cada año miles de hectáreas de bosque nativo y pastizales son afectadas por el fuego.
Las causas principales son:
Además de la pérdida de biodiversidad, los incendios generan erosión de los suelos y alteraciones en las cuencas hídricas.
Las emisiones del transporte, la actividad industrial y los incendios forestales impactan sobre la calidad del aire, especialmente en grandes centros urbanos como la ciudad de Córdoba.
La calidad del aire se monitorea mediante estaciones que registran partículas en suspensión y otros contaminantes atmosféricos.
Córdoba es una de las principales provincias agrícolas del país.
La actividad genera empleo y desarrollo económico, pero también plantea desafíos relacionados con:
La adopción de prácticas sustentables y tecnologías de precisión se presenta como una herramienta clave para compatibilizar producción y conservación ambiental.
Entre las especies emblemáticas de la provincia se destacan:
Numerosas áreas protegidas trabajan en la preservación de estos ecosistemas.
En localidades del interior productivo como Hernando, el cuidado ambiental se relaciona principalmente con:
Las acciones comunitarias, los programas de separación de residuos y las campañas de concientización resultan fundamentales para fortalecer el compromiso ciudadano con el ambiente.
El Día Mundial del Medio Ambiente invita a reflexionar sobre la necesidad de adoptar hábitos más sostenibles. Desde pequeñas acciones cotidianas —como reducir el consumo de plástico, reciclar residuos, ahorrar agua y energía o proteger los espacios naturales— hasta políticas públicas de largo plazo, cada aporte contribuye a la construcción de un futuro más equilibrado.
La protección del ambiente no es sólo una responsabilidad de los gobiernos o de las organizaciones ambientalistas. Es una tarea colectiva que involucra a toda la sociedad y que resulta esencial para garantizar calidad de vida, desarrollo económico y bienestar para las próximas generaciones.
La campaña “Recuperamos para Colaborar” permitió combinar cuidado ambiental y solidaridad a través del reciclado de materiales en desuso. Rotary Club Hernando concretó una nueva acción solidaria y ambiental mediante la campaña “Recuperamos para Colaborar”, iniciativa que tuvo como objetivo recuperar materiales en desuso y transformarlos en recursos destinados a colaborar con la Fundación Garrahan. Gracias al aporte de vecinos e instituciones de la ciudad, se logró reunir 28,2 kilogramos de placas radiográficas, 4.062 CD y 2.175 cajas de CD, además de diversas partes de estos elementos, que ya fueron enviadas para su posterior reciclado.
Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas comienzan a preguntarse cómo proteger las plantas y mantener los jardines en buenas condiciones durante el invierno. Sobre este tema dialogó con RH1 el ingeniero agrónomo Martín Gómez, quien brindó recomendaciones prácticas para atravesar esta época del año sin afectar el desarrollo de las especies. Gómez explicó que las plantas atraviesan durante el otoño e invierno una etapa de “pausa” o letargo, por lo que requieren menos actividad y también menos cuidados intensivos. Sin embargo, indicó que algunas especies necesitan protección adicional frente a las heladas. En ese sentido, recomendó el uso de mantas térmicas o telas antiheladas, productos económicos que ayudan a generar una diferencia térmica de entre 4 y 5 grados respecto del exterior. “Lo ideal es cubrir la planta desde la base hasta la copa para darle mayor protección”, señaló. EN LA AMPLIACIÓN, MÁS DETALLES. EN AUDIOS, LA ENTREVISTA. EN VIDEOS: CÓMO USAR LA MANTA ANTIHELADAS
Ante la llegada de las bajas temperaturas, el Ministerio de Salud recuerda los cuidados más importantes para calefaccionar el hogar de manera segura. Uno de los principales riesgos es la mala combustión de estufas a gas, kerosene o leña, que puede generar monóxido de carbono, un gas inodoro e incoloro que, si se inhala en altas concentraciones, puede causar desmayos, inclusive la muerte. Por eso, es fundamental conocer los cuidados a tener en cuenta al poner en marcha artefactos que requieren de estos combustibles para su funcionamiento. En el caso de aquellos que funcionan con gas (como calefactores) y quema de materiales (como hogares a leña) es necesario verificar periódicamente la correcta combustión, porque pueden generar monóxido de carbono.
Cada 22 de abril se conmemora en todo el mundo el Día de la Tierra, una fecha que invita a reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones en el ambiente y la necesidad urgente de adoptar hábitos más responsables para preservar el planeta. La efeméride tiene su origen en 1970, cuando millones de personas en Estados Unidos se movilizaron para reclamar una mayor protección del ambiente. Aquella iniciativa impulsada por el senador Gaylord Nelson marcó el inicio de un movimiento global que hoy involucra a más de 190 países. En la actualidad, problemáticas como el cambio climático, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y el uso desmedido de los recursos naturales ponen en evidencia la importancia de reforzar el compromiso colectivo. Según la Organización de las Naciones Unidas, cada año se generan más de 2.000 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos en el mundo, y una gran parte no recibe un tratamiento adecuado.
En una propuesta impulsada por la Dirección de Bromatología y Ambiente de la Municipalidad de Hernando, alumnos del jardín de infantes de la Escuela Gobernador Díaz vivieron una jornada educativa centrada en el cuidado del ambiente. Durante la actividad, los niños participaron de una capacitación sobre compostaje y recibieron un reconocimiento especial: el sello que los distingue como “Guardianes del Compost”, destacando su compromiso con prácticas sustentables desde temprana edad. A través de un cuento didáctico, los pequeños pudieron comprender de manera simple y entretenida cómo funciona el proceso del compostaje y la importancia de reutilizar los residuos orgánicos. La propuesta apuntó a demostrar que la conciencia ambiental puede comenzar con acciones cotidianas, al alcance de todos.